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    The Poems of Octavio Paz

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      yo soy el camino de sangre

      Duración

      Trueno y viento: duración

      I Ching

      I

      Negro el cielo Amarilla la tierra

      El gallo desgarra la noche

      El agua se levanta y pregunta la hora

      El viento se levanta y pregunta por ti

      Pasa un caballo blanco

      II

      Como el bosque en su lecho de hojas

      tú duermes en tu lecho de lluvia

      tú cantas en tu lecho de viento

      tú besas en tu lecho de chispas

      III

      Olor vehemencia numerosa

      cuerpo de muchas manos

      Sobre un tallo invisible

      una sola blancura

      IV

      Habla escucha respóndeme

      lo que dice el trueno

      lo comprende el bosque

      V

      Entro por tus ojos

      sales por mi boca

      Duermes en mi sangre

      despierto en tu frente

      VI

      Te hablaré un lenguaje de piedra

      (respondes con un monosílabo verde)

      Te hablaré un lenguaje de nieve

      (respondes con un abanico de abejas)

      Te hablaré un lenguaje de agua

      (respondes con una canoa de relámpagos)

      Te hablaré un lenguaje de sangre

      (respondes con una torre de pájaros)

      Palpar

      Mis manos

      abren las cortinas de tu ser

      te visten con otra desnudez

      descubren los cuerpos de tu cuerpo

      Mis manos

      inventan otro cuerpo a tu cuerpo

      Complementarios

      En mi cuerpo tú buscas al monte,

      a su sol enterrado en el bosque.

      En tu cuerpo yo busco la barca

      en mitad de la noche perdida.

      Rotación

      Alta columna de latidos

      sobre el eje inmóvil del tiempo

      el sol te viste y te desnuda

      El día se desprende de tu cuerpo

      y se pierde en tu noche

      La noche se desprende de tu día

      y se pierde en tu cuerpo

      Nunca eres la misma

      acabas siempre de llegar

      estás aquí desde el principio

      El puente

      Entre ahora y ahora,

      entre yo soy y tú eres,

      la palabra puente.

      Entras en ti misma

      al entrar en ella:

      como un anillo

      el mundo se cierra.

      De una orilla a la otra

      siempre se tiende un cuerpo,

      un arco iris.

      Yo dormiré bajo sus arcos.

      Interior

      Pensamientos en guerra

      quieren romper mi frente

      Por caminos de pájaros

      avanza la escritura

      La mano piensa en voz alta

      una palabra llama a otra

      En la hoja en que escribo

      van y vienen los seres que veo

      El libro y el cuaderno

      repliegan las alas y reposan

      Ya encendieron las lámparas

      la hora se abre y cierra como un lecho

      Con medias rojas y cara pálida

      entran tú y la noche

      A través

      Doblo la página del día,

      escribo lo que me dicta

      el movimiento de tus pestañas.

      *

      Entro en ti,

      veracidad de la tiniebla.

      Quiero las evidencias de lo obscuro,

      beber el vino negro:

      toma mis ojos y reviéntalos.

      *

      Una gota de noche

      sobre la punta de tus senos:

      enigmas del clavel.

      *

      Al cerrar los ojos

      los abro dentro de tus ojos.

      *

      En su lecho granate

      siempre está despierta

      y húmeda tu lengua.

      *

      Hay fuentes

      en el jardín de tus arterias.

      *

      Con una máscara de sangre

      atravieso tu pensamiento en blanco:

      desmemoria me guía

      hacia el reverso de la vida.

      Pares y nones

      Una palabra de poco peso

      para saludar al día

      una palabra de vuelo a vela

      ¡Ah!

      *

      Grandes ojeras

      en tu cara todavía es de noche

      *

      Invisible collar de miradas

      a tu garganta encadenadas

      *

      Mientras los periódicos

      se deshojan

      tú te cubres de pájaros

      *

      Estamos como el agua en el agua

      como el agua que guarda el secreto

      *

      Una mirada te enlaza

      otra te desenlaza

      La transparencia te desvanece

      *

      Tus dos pechos entre mis manos

      agua otra vez despeñada

      *

      De un balcón (El abanico)

      a otro balcón (se abre)

      salta el sol (y se cierra)

      Alba última

      Tus cabellos se pierden en el bosque,

      tus pies tocan los míos.

      Dormida eres más grande que la noche

      pero tu sueño cabe en este cuarto.

      ¡Cuánto somos qué poco somos!

      Afuera pasa un taxi

      con su carga de espectros.

      El río que se va siempre

      está de regreso.

      ¿Mañana será otro día?

      Salamandra

      Salamandra (negra

      armadura viste el fuego)

      calorífero de combustión lenta

      entre las fauces de la chimenea

      —o mármol o ladrillo—tortuga estática

      o agazapado guerrero japonés

      y una u otro —el martirio es reposo—

      impasible en la tortura

      Salamandra

      nombre antiguo del fuego

      y antídoto antiguo contra el fuego

      y desollada planta sobre brasas

      amianto amante amianto

      Salamandra en la ciudad abstracta

      entre las geometrías vertiginosas

      —vidrio cemento piedra hierro—

      formidables quimeras

      levantadas por el cálculo

      multiplicadas por el lucro

      al flanco del muro anónimo

      amapola súbita

      Salamandra

      garra amarilla roja escritura

      en la pared de sal garra de sol

      sobre el montón de huesos

      Salamandra estrella caída

      en el sinfín del ópalo sangriento

      sepultada

      bajo los párpados del sílex

      niña perdida

      en el túnel del ónix

      en los círculos del basalto

      enterrada semilla grano de energía

      dormida en la medula del granito

      Salamandra niña dinamitera

      en el pecho azul y negro del hierro

      estallas como un sol

      te abres como una herida

      hablas como una fuente

      Salamandra espiga

      hija del fuego

     
    espíritu del fuego

      condensación de la sangre

      sublimación de la sangre

      evaporación de la sangre

      Salamandra de aire

      la roca es llama la llama es humo

      vapor rojo recta plegaria

      alta palabra de alabanza

      exclamación corona de incendio

      en la testa del himno

      reina escarlata

      (y muchacha de medias moradas

      corriendo despeinada por el bosque)

      Salamandra animal taciturno

      negro paño de lágrimas de azufre

      (Un húmedo verano

      entre las baldosas desunidas

      de un patio petrificado por la luna

      oí vibrar tu cola cilíndrica)

      Salamandra caucásica

      en la espalda cenicienta de la peña

      aparece y desaparece

      breve y negra lengüeta

      moteada de azafrán

      Salamandra

      bicho negro y brillante

      escalofrío del musgo

      devorador de insectos

      heraldo diminuto del chubasco

      y familiar de la centella

      (Fecundación interna

      reproducción ovípara

      las crías viven en el agua

      ya adultas nadan con torpeza)

      Salamandra

      Puente colgante entre las eras

      puente de sangre fría

      eje del movimiento

      (Los cambios de la alpina

      la especie más esbelta

      se cumplen en el claustro de la madre

      Entre los huevecillos se logran dos apenas

      y hasta el alumbramiento

      medran los embriones en un caldo nutricio

      la masa fraternal de huevos abortados)

      La salamandra española

      montañesa negra y roja

      No late el sol clavado en la mitad del cielo

      no respira

      no comienza la vida sin la sangre

      sin la brasa del sacrificio

      no se mueve la rueda de los días

      Xólotl se niega a consumirse

      se escondió en el maíz pero lo hallaron

      se escondió en el maguey pero lo hallaron

      cayó en el agua y fue el pez axólotl

      el dos-seres y «luego lo mataron»

      Comenzó el movimiento anduvo el mundo

      la procesión de fechas y de nombres

      Xólotl el perro guía del infierno

      el que desenterró los huesos de los padres

      el que coció los huesos en la olla

      el que encendió la lumbre de los años

      el hacedor de hombres

      Xólotl el penitente

      el ojo reventado que llora por nosotros

      Xólotl la larva de la mariposa

      el doble de la Estrella

      el caracol marino

      la otra cara del Señor de la Aurora

      Xólotl el ajolote

      Salamandra

      dardo solar lámpara de la luna

      columna del mediodía

      nombre de mujer

      balanza de la noche

      (El infinito peso de la luz

      un adarme de sombra en tus pestañas)

      Salamandra llama negra

      heliotropo sol tú misma

      y luna siempre en torno de ti misma

      granada que se abre cada noche

      astro fijo en la frente del cielo

      y latido del mar y luz ya quieta

      mente sobre el vaivén del mar abierta

      Salamandria

      saurio de unos ocho centímetros

      vive en las grietas y es color de polvo

      Salamandra de tierra y de agua

      piedra verde en la boca de los muertos

      piedra de encarnación

      piedra de lumbre

      sudor de la tierra

      sal llameante y quemante

      sal de la destrucción

      y máscara de cal que consume los rostros

      Salamandra de aire y de fuego

      avispero de soles

      roja palabra del principio

      La salamandra es un lagarto

      su lengua termina en un dardo

      su cola termina en un dardo

      Es inasible Es indecible

      reposa sobre brasas

      reina sobre tizones

      Si en la llama se esculpe

      su monumento incendia

      El fuego es su pasión es su paciencia

      Salamadre Aguamadre

      from

      Ladera este

      * * * *

      East Slope

      [1962–1968]

      The Balcony

      Stillness

      in the middle of the night

      not adrift with centuries

      not spreading out nailed

      like a fixed idea

      to the center of incandescence

      Delhi Two tall syllables

      surrounded by insomnia and sand

      I say them in a low voice

      Nothing moves

      the hour grows stretching out

      It’s summer

      tide that spills over

      I hear the low sky vibrate

      over lethargic plains

      Great masses obscene conclaves

      clouds full of insects

      flatten the vague dwarfed bulks

      (Tomorrow they’ll have names

      they’ll stand up and be houses

      tomorrow they’ll be trees)

      Nothing moves

      The hour is larger and I more alone

      nailed to the center of the whirlwind

      If I stretch out my hand

      the air is a spongy body

      a promiscuous faceless being

      Leaning over the balcony I see

      (Never lean on a balcony

      when you’re alone,

      the Chinese poet writes)

      It is not height nor the night and its moon

      it is not the infinities that can be seen

      but memory and its vertigoes

      This that I see this spinning

      is the tricks the traps

      behind it there is nothing

      it is the whirlwind of days

      (Throne of bone throne of noon

      that island On its lion-colored cliffs

      I saw for an instant true life

      It had the face of death

      the same face dissolved

      in the same sparkling sea)

      What you have lived you will unlive today

      you are not there but here

      I am here at my beginning

      I don’t deny myself I sustain myself

      Leaning over the balcony I see

      huge clouds and a piece of the moon

      all that is visible here

      people houses the real the present

      conquered by the hour and all the invisible

      here my horizon

      If this beginning is a beginning

      it does not begin with me I begin with it

      I perpetuate myself in it

      Leaning over the balcony

      I see this distance that is so close

      I don’t know what to call it

      though I touch it with my thoughts

      The night founders

      the city like a mountain fallen

      white lights blues yellows

      sudden headlights walls of disgrace

      and the terrible clusters

      the clumps of peop
    le and animals on the ground

      and the bramble of their tangled dreams

      Old Delhi fetid Delhi

      alleys and little squares and mosques

      like a stabbed body

      like a buried garden

      For centuries it has rained dust

      your cape is a dust-cloud

      your pillow a broken brick

      On a fig leaf

      you eat the leftovers of your gods

      your temples are bordellos of the incurable

      you are covered with ants

      abandoned courtyard ruined mausoleum

      you are naked like a violated corpse

      they stole your jewels and your burial clothes

      You were covered with poems

      your whole body was writing

      remember recover the words

      you are beautiful you know how to talk and sing and dance

      Delhi two towers

      planted on the plains two tall syllables

      I say them in a low voice

      leaning over the balcony nailed

      not to the ground but to its vertigo

      to the center of incandescence

      I was there I don’t know where

      I am here I don’t know is where

      Not the earth time

      holds me in its empty hands

      Night and moon movements of clouds

      tremor of trees stupor of space

      infinity and violence in the air

      furious dust that wakes

      The lights are on at the airport

      murmur of song from the Red Fort

      Distances pilgrim’s steps are a vagabond music

      on this fragile bridge of words

      The hour lifts me

      time suffers hungry for incarnation

      Beyond myself

      somewhere I wait for my arrival

      Humayun’s Tomb

      To the debate of wasps

      the dialectic of monkeys

      the chirping of statistics

      it offers (tall pink flame

      made of stone and air and birds

      time at rest on the water)

      the architecture of silence

      In the Lodi Gardens

      for Claude Esteban

      The black, pensive, dense

      domes of the mausoleums

      suddenly shot birds

      into the unanimous blue

      The Day in Udaipur

      White palace,

      white on the black lake.

     


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